Economía circular
19 Jun 2020

La economía circular en un futuro sostenible.

La economía circular se basa en el mantenimiento de un producto o material, manteniendo su valor y sus recursos durante la mayor cantidad de tiempo posible. Esto se puede lograr evitando que los productos terminen como basura o reciclaje.

Con el paso del tiempo, mientras menos productos deseche el ser humano, menor cantidad de materia prima se extraerá de la tierra, esto nos garantiza como seres humanos una mayor conservación del medio ambiente.

La UE asegura que hemos “llegado a nuestro límite” en cuanto al sistema económico de extracción, fabricación, utilización y eliminación de los materiales. Todo esto ha llevado a una disminución de los recursos naturales y de los combustibles naturales que nos ha brindado el planeta.

¿Qué estamos haciendo en este momento para contribuir al futuro sostenible?

La noción que plantea la práctica circular es la de reducir los niveles de generación de los residuos que derivan de la actividad de producción de bienes y servicios, logrando aprovechar tanto como se pueda.

El reciclaje de hilo y otros materiales para la confección de ropa, el reciclaje de partes de muebles descartados para ser transformadas en partes viables para muebles nuevos; o la generación de energías alternativas a partir de materia orgánica que pueda ser transformada en combustible, son otras de las alternativas que muchos han tomado para cambiar parte de este agotamiento natural.

Las empresas podrán adquirir hábitos de recolección de residuos. Gracias a esto se han generado varios acuerdos internacionales para que muchos países empiecen a utilizar esta economía circular como una mejor vía para la recuperación económica y ambiental.

¿Qué nos espera? Iniciativas que nos acercan a las metas sostenibles

Nos hallaremos proyectados hacia la reducción de los costos de producción, mediante a la regeneración de los productos y materiales,  esto llevará a un incremento sustancioso de la cantidad de plazas de trabajo.

Las compañías que adopten un modelo circular serán capaces de ampliar su personal, contarán con el capital para hacerlo y de razón tendrán la optimización de sus líneas productivas; y por último, una disminución importante de efectos adversos en el ambiente.

Se espera que para el 2025, se haya logrado aprovechar en todo el mundo al menos el 55% de los residuos municipales, cuya acumulación se hace mayor cada año. Para ese mismo año, se espera haber reciclado al menos el 65%, a nivel global, lo que requerirá, claramente, una contribución dura y decidida de parte de la comunidad internacional que logre estimular a las instituciones que se involucran en estos asuntos, para que realicen su trabajo adecuadamente.