El reciclaje para el cuidado del medio ambiente depende de toda la sociedad
30 Jun 2016

El reciclaje para el cuidado del medio ambiente depende de toda la sociedad

No hay duda de que los plásticos son parte de nuestra vida diaria. Los encontramos en todas partes: desde los artículos de baño hasta partes y piezas para celulares, calculadoras y automóviles. Su utilidad es incuestionable pero mucha gente se pregunta qué pasa con este material cuando se descarta.

No hay como negar tampoco que un mal manejo de empaques de: cartón, vidrio, plástico, metal, generan problemas de contaminación. Anualmente se tiran a la basura más de 280 millones de toneladas de desperdicios y ese número solo toma en cuenta el plástico. Por suerte existen muchas técnicas de reciclaje que nos ayudan a disminuir esa cantidad y a reusar este material. Pero para que el reciclaje tenga sentido y sea realmente útil debe ser un proceso que involucre a toda la sociedad.

Los mayores consumidores de plástico son los hogares y los negocios particulares. Por lo tanto, ellos tienen una gran responsabilidad en cuanto al reciclaje. Según datos oficiales del INEC, en el Ecuador el 84,8% de los hogares no clasifica los desechos orgánicos, el 82,5% no clasifica los plásticos y el 80,4% no clasifica el papel. Esto significa que cualquier esfuerzo de reciclaje se verá limitado porque la mayor cantidad de desechos no serán tratados.

Afortunadamente, un cambio mínimo de costumbres y actitudes pude generar un gran impacto no solo en la ciudad, sino en el medio ambiente de todo el mundo. Separar la basura que producimos en plásticos como: envases, tapas, tarrinas, fundas, cubiertos desechables, botellas, vasos; orgánicos como: cáscaras de frutas y vegetales; papel y cartón; y desechos comunes no es tan difícil como suena. Solo es cuestión de tener diferentes contenedores para cada tipo de basura. Aunque parezca algo muy sencillo, el impacto que genera es considerable.

¿Qué podemos esperar del reciclaje?

El beneficio más directo del reciclaje es el cuidado del medio ambiente. Si reducimos la cantidad de desechos que producimos al año la naturaleza se verá menos afectada. Este es un beneficio con el que todos ganamos.

El reciclaje también ofrece una serie de ventajas no solo para las empresas sino también para los consumidores. Por ejemplo, las botellas de plástico PET pueden convertirse en fibras textiles, contenedores de comida y otros envases. El PVC se puede convertir en revestimientos, carpetas, conos de tráfico o mangueras. El polipropileno se puede reutilizar en botellas, escobas, brochas, semáforos, bandejas y muchas otras cosas. El polietileno se puede volver a convertir en bancas, herramientas, artículos de hogar, pisos, tejas, basureros, entre muchos otros. Así, los ejemplos son casi interminables. Pero, como dijimos antes, esto solo es posible si todos ponemos de parte y comenzamos a actuar conscientemente para mejorar nuestro planeta. El cambio empieza por uno y no debemos esperar que los Gobiernos introduzcan leyes para esto.