Cómo funciona la economía circular
10 Abr 2020

Cómo funciona la economía circular en el mundo

Desde hace mucho tiempo que, en varios países, se ha considerado necesaria la implementación de políticas y estrategias para el desarrollo económico que incluyan elementos relacionados con la sostenibilidad ambiental, que permitan el despliegue de actividades basadas en la materia prima reciclada.

Eso porque la problemática del cambio climático, si bien se ha manifestado en épocas recientes, tiene precedente de hace al menos unos 40 años, en que se celebraron distintas cumbres internacionales, en que se trataba este tema.

El concepto de economía circular cobra fuerza debido a las nuevas urgencias que han aparecido, en torno a las afecciones que la producción de bienes y servicios genera al medioambiente y por supuesto, como filosofía y cultura laboral emergente que se dispone a atender de manera estratégica y significativa, las carencias que los sistemas económicos tradicionales han impreso en las industrias que predominan en el crecimiento de las sociedades.

Entendiendo el término y su definición

Lo fundamental de la economía circular es quebusca incentivar la reutilización y el provecho de aquellas materias desechables que tradicionalmente, se desperdiciarían, por considerarse finalizadas o inviables, una vez que cumplen su propósito y vida útil. El beneficio directo que emana de la aplicación de esta disciplina de producción es la baja en costos de manufactura y el ahorro de recursos naturales como agua y combustibles.

Por definición, este tipo de práctica implica la preservación indirecta, extendida y perdurable de la vida natural y de los ecosistemas adyacentes. Por último, busca crear conciencia ambientalista en quienes la repliquen, consiguiendo valor en lo que normalmente se consideraría descartable. No hay que olvidar, por supuesto, que, por generar ahorro monetario, la economía circular aplicada genera una amplitud significativa de posibles nuevas plazas de empleo en las empresas.

Genética de la economía circular

La disciplina titular se sostiene sobre seis pilares argumentales, que rigen su coherencia, secuencia, aplicabilidad y efectividad. Los mismos tienen alcance sobre los distintos entes generadores de residuos, y apuntan a la evaluación exhaustiva de proyecciones y cuentas de desechos con valores crecientes para lograr una planificación verdaderamente comprensiva.

El primer argumento compete al ciclo de la materia y una diferenciación de consecuencias entre ciclos abiertos y cerrados, que tiene que ver con la habilidad o aprovechamiento de bienes que son descartados, con potencial para ser transformados. Aquellas materias reusables que permanecen con su ciclo de vida abierto, son las que se descartan y no se aprovechan; las que sí, cierran su ciclo en el paso previo a la transformación.

El segundo pilar es el de la obsolescencia programada, que no es más que la determinación de la finitud de un producto, que puede ser amplia o estrecha. Los productos electrónicos, por ejemplo, que generan una gran cantidad de desecho para ser producidos y cuando son descartados, tienen una vida útil relativamente corta, pues se renuevan progresivamente, en cuanto nuevas tecnologías aparecen.

En ese sentido, se vuelve imperativo poder reciclar este tipo de bienes, ya que son fabricados con materiales costosos, en su mayoría, y tienen diseños o construcciones internas similares.

Los pilares tres y cuatro los constituyen la biodegradación de los residuos y la filosofía de las 5 erres (Reducir, Reutilizar, Reciclar, Rechazar, Reparar), que abarcan de modo especial el accionar de la disciplina de la economía circular, trazando una línea clara que empresas y ciudadanía pueden seguir de forma concisa. La tasa de biodegradación de un producto es relevante en razón de lo apremiante que pueda ser reutilizarlo, y las 5 Erres son preceptos específicos y estáticos que dan una noción exacta de la meta final de la economía circular.

Por último, se encuentran los pilares quinto y sexto, el ciclo del agua en la sociedad y la sostenibilidad del planeta, material reflexivo que respalda la intención de atender los problemas ambientales de nuestro mundo, que son la causa de las malas prácticas ambientales en el desarrollo de las industrias del siglo anterior. Nos ayudan a comprender con cuidado que dependemos de la naturaleza de forma íntima; revisando como una parte del agua potable que consumimos, viene del agua que desechamos y comprendiendo que debemos tomar decisiones precisas y concienzudas para obtener los resultados que deseamos.

Algunas de las empresas más conocidas en el mundo, como Apple, Samsung, Microsoft, Google y más, utilizan materiales reciclados para la elaboración de sus productos, y mercadean estos utilizando mensajes de concientización que promueven la reutilización de estos para futuras creaciones.

Apuntamos a un futuro con un clima y ambiente más sano, pero aún estamos en la vía.